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Recursos para tu autoestima: una chica fuerte y visionaria (III)






Seguimos avanzando con esta serie  sobre la autoestima y ya llegamos a la tercera parte. 



Durante este recorrido hemos indagado sobre los patrones que seguimos a rajatabla, esos  que conllevan a una determinada relación con una misma y a su vez, a la expresión actitudes hacia el exterior, y ahora,  en este cierre de la serie, vamos a centrarnos en atender por fin a los propios deseos. 

¿Cuántas veces sentiste que te dejabas para lo último?, ¿que tus proyectos de vida, anhelos, y fantasías, aun con la mínima posibilidad de realización quedaban abandonadas en el fondo de un cajón, porque tenías que ocuparte de otras personas/asuntos que requerían tu atención?. 

Vamos a hablar acerca de  conciliación de tus deseos más profundos con tu vida corriente. Por que no todo se reduce a lo que conoces, a tu casa, a tu familia, a tu trabajo. Hay más, mucho más de lo que tu cerebro reptiliano, encargado de mantener tus funciones básicas sin cambios, quiere hacerte creer. 

“Sacrificarse” por los demás o por lo que parece correcto ya no es una opción. Al menos no en el contexto de dejarse una para lo último en favor de un bienestar que no es propio a costa de acumular rencor, esa molestia que comienza salpicando como un pequeñísimo grano de arena, donde después cae otro, y otro, y otro. 

A veces este rencor se mantiene en silencio y no se deja percibir hasta que la arena se convierte en montaña y estalla como un volcán, y otras veces, hace sus apariciones sistemáticamente, cada tanto, cada vez que damos algo y sacrificamos otra cosa, de manera disimulada, indirecta, tímida, cada vez que algo nos molesta.

Muchas veces confundimos el dar amor y el hacer el bien, con cosas que no lo son para nada. Dar y dar, y dejarse una para después y sentirse mal por eso, no solo no es buen negocio, sino que no es honesto, ni sincero, ni tiene nada que ver con el amor verdadero. 

Si lo das todo y en el fondo, aunque se a mínimamente lo lamentas, no estás siendo íntegra.

Por eso hoy,  vamos a determinar cuáles son las cosas que estás dejando para más adelante y que hacen que te dejes a ti misma para después. 


* Quiero que hagas una lista e incluyas aquello que deseas y por alguno de los motivos mencionados estás postergando. Esta lista tiene que incluirlo todo, desde las cosas más notables y grandes hasta las nimiedades que por hache o por be, no estás llevando a cabo. 

* A continuación, elige una o dos de esas cosas de la lista, las que te parezcan más factibles de realizar, las más simples y que en un contexto realista podrías empezar a desempeñar esta misma semana. Comenzamos siempre con metas posibles y ecológicas, que sepamos que son factibles de llevar a un resultado esperado, así que  tu objetivo será empezar a trabajar en ellas desde hoy. 

¿Por dónde vas a empezar? 

Apuntalo en tu libreta, así como los pasos que va a dar para trabajarla. 

Quiero que al final de la semana, cuando ya tengas tu empresa en torno a tu acción en marcha, me cuentes cómo te sientes, puedes hacerlo en nuestro grupo privado donde constantemente nos damos apoyo y contestamos consultas entre todas. 



Que tengas una excelente vida de acción a partir de hoy, y de dar a los demás despojándote de todo rencor y de toda duda, porque lo harás respetando la medida de tus propios deseos de hacerlo. 



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